Cartas de Fabio Pabon Portilla
La cita
mundial deportiva por antonomasia, es decir, por excelencia, el mundial de
fĂștbol se encuentra en la etapa de mĂĄximo apogeo de belleza tĂ©cnica. En verdad,
lo es desde el mismo dĂa del partido inaugural entre Rusia, paĂs anfitriĂłn, y
Arabia Saudita porque ese dĂa empezĂł la etapa culminante de cuatro años de
preparaciĂłn y de eliminatorias en todo el orbe. Debemos saber que apenas
culmine éste certamen en Rusia comenzarå la fase eliminatoria para el próximo mundial
con cita en Qatar. Todas las federaciones de ponen en marcha en sus partidos validos
para Qatar con calendarios elaborados de
forma previa. Por ejemplo, los primeros partidos de eliminatoria mundialista
tendrĂĄn inicio el prĂłximo mes de Agosto en confederaciones como OceanĂa y Concacaf
en el marco insular de la Polinesia y las Antillas que son dos inmensos
archipiĂ©lagos inscritos en la FIFA. AsĂ es el fĂștbol, por eso es el certamen
deportivo por excelencia, solo que hoy en Rusia ya se encuentra en su ronda culminante
y esa es la razĂłn por la cual el mundo estĂĄ convertido en un balĂłn de fĂștbol y
no hay tema que lo supere. Hasta ahora se han presentado partidos para todos
los gustos y todos los colores, ninguno tiene el calificativo de aburrido, todos,
sin excepciĂłn, tuvieron su valor, incluidos
aquellos, donde solo se jugĂł el honor de alcanzar un gol porque las
posibilidades matemĂĄticas de cruzar la ronda ya no contaban. Todos los equipos
cumplieron a la altura de las exigencias y otros siguen en la lucha deportiva y
con toda seguridad veremos grandes cotejos hasta alcanzar la final del torneo.
Nosotros en esta columna seguimos calificando el partido España-Portugal como
el mejor a lo largo del calendario y
cuando ya entramos en la fase de octavos de final, ninguno alcanza los niveles
de atracciĂłn futbolera, pasiĂłn y goles
de ese encuentro, ademĂĄs fue uno de los primeros choques y quedĂł en condiciĂłn
referente como encuentro especial que aportĂł buenas maneras para divertir al mundo
jugando al fĂștbol. Dentro de los hechos sobresalientes e inesperados estuvo la
eliminaciĂłn de Alemania en la primera ronda. Nadie lo pudo creer en su momento
pero Alemania se despidiĂł en medio de un desorden tĂĄctico desconocido para la
filosofĂa del fĂștbol alemĂĄn y su significaciĂłn para su propio paĂs y para el
mundo en su condiciĂłn de CampeĂłn vigente y organizaciĂłn a futuro. El triunfo de
Alemania en Brasil 2014, el cual fue considerado como la plenitud, el esplendor
y glorificaciĂłn de un proceso nacional alemĂĄn que marcarĂa una hegemonĂa de
poder futbolĂstico para muchos años. Un proceso nacional unificado en
capacidades y valores difĂcil de igualar o emular y donde se incluĂa el talento individual como virtud al servicio
del colectivo. Como firma del documento hegemĂłnico a futuro quedaron la goleada a Brasil (7-1) y el triunfo final
sobre Argentina en las propias tierras y estadios suramericanos. En verdad el
universo del fĂștbol se preparĂł de manera silente para observar el poder en
plena madurez del balompié selectivo alemån en Rusia 2018.
TEUTONES A
LA DERIVA..
El cuadro germĂĄnico sorprendiĂł a propios y
extraños pero en contravĂa. Debemos confesar que la expectativa de observar las
nuevas e innovadoras formulaciones futbolĂsticas de Alemania se tomĂł la Ăłptica del
mundo entero. Su rival inicial fue México, un conjunto lleno de contradicciones
en sĂ mismo, pesimista, ambiguo y luchador. Alemania favorito y muy favorito, sin
desestimar a su rival a pesar de todo. Alemania planteĂł su mejor partido pero
MĂ©xico lo hizo mejor, Alemania expuso peso especĂfico sobre la cancha pero
México lo hizo mejor, Alemania reformuló su esquema dentro del tråmite del
encuentro pero México lo hizo mejor, Alemania expuso sus mejores
individualidades pero México lo hizo mejor. Alemania desde su poder no puedo
asimilar la verdad de verse superado por MĂ©xico cuando los cĂĄlculos cientĂficos,
tĂ©cnicos y futbolĂsticos indicaban que
no habĂa espacio para ser superado. MĂ©xico le marcĂł un gol al mejor arquero del
mundo y Alemania se sintiĂł vulnerado en su amor propio. De allĂ en adelante
Alemania ascendiĂł, sĂłlo y por su propia cuenta, “al potro de los martirios”. La
enorme diferencia radicĂł en que MĂ©xico saltĂł a la cancha a jugar al fĂștbol y
Alemania saltĂł a la cancha a ejercer el poder de jugar al fĂștbol y al final se
impuso la propia naturaleza del fĂștbol que es jugar y divertirse. Alemania perdiĂł
ese partido y siguiĂł montado en “el potro de los martirios” hasta encontrar
la respuesta de su agonĂa en el Ășltimo
segundo del tiempo añadido del juego frente a Suecia, cuando un soberbio golazo
de Cross los dejĂł con estertores de
muerte frente a los simpĂĄticos coreanos en su tercero y Ășltimo partido. AquĂ
yace por estos momentos, no sabemos en los prĂłximos, el Ășltimo campeĂłn del
mundo. Puede ser el epitafio de esta presentaciĂłn de Alemania que en el partido
tercero de su dramĂĄtico periplo nos regalĂł una exhibiciĂłn de cĂłmo el poder
sucumbe ante el entusiasmo. Cuesta mucho creerlo, pero Alemania terminĂł como protagonista
de su propia “caimanera” de cualquier barrio de BerlĂn con su ilustre arquero
Neuar lejos de su marco, jugando como lateral izquierdo en campo coreano,
después como centro delantero mientras los entusiastas coreanos marcaban goles
en la piñata alemana. Todo serĂĄ revisado y todo serĂĄ evaluado. El capĂtulo de
Alemania quedo cerrado.
